María es una mujer de 75 años que por sus circunstancias ya no puede valerse por si misma. Sus hijos están preocupados porque no pueden encargarse de ella todo lo que querrían, así que están buscando una solución. Rápidamente piensan en una residencia pero igual de rápido les asaltan las dudas: ¿cómo será su adaptación a la residencia de ancianos? ¿la cuidarán como ella se merece?.
Con la entrada de este nuevo año tal vez te estés planteando ingresar a algún familiar en una residencia. Sabemos que no es nada fácil dejar a tus seres queridos en manos de desconocidos o de alguien de quién simplemente has oído hablar o tienes pocas referencias.
Ese sentimiento es perfectamente normal y por ello hoy te traemos algunas prácticas que centros como el nuestro realizamos para que despejes las dudas que puedas tener, sobre todo en relación a esos primeros meses de adaptación a una residencia de mayores. Porque, no lo neguemos, su casa es su casa y como en casa no se está en ningún sitio.
Cómo hacer más llevadera la adaptación a una residencia de ancianos
Aquí van algunas de las técnicas que aplicamos desde el primer día en San Joaquín y Santa Ana para hacer más llevadera la adaptación del recién llegado. Hay que decir que el hecho de ser un centro pequeño con una treintena de plazas facilita mucho esa integración, ya que nos consideramos una gran familia en la que enseguida se establecen las primeras conexiones entre residentes.
Algunas de esas prácticas a las que te hacemos referencia tienen que ver con una atención centrada en el usuario, con profesionales especializados que orienten al residente en esos primeros momentos, mostrándoles tranquilidad, dándoles el espacio que necesitan y el apoyo que merecen.
El recibimiento y las primeras orientaciones, claves
Los primeros meses alejados de su nuevo hogar pueden hacer mella en el ánimo de los nuevos residentes, por lo tanto es fundamental brindarles todos los recursos necesarios desde el primer día, para que no acusen ese cambio.
1. Bienvenida Personalizada:
Es importante proporcionar una cálida bienvenida personalizada a cada nuevo residente. Podemos incluir una pequeña ceremonia de bienvenida, presentando al equipo y otros residentes para que estos les transmitan confianza y aplaquen los nervios que puedan sentir los recién llegados.
2. Orientación Detallada:
Ofrecer una orientación detallada del lugar, destacando las áreas clave como las habitaciones, áreas comunes, comedor y jardines. Proporcionar mapas y brindarles la oportunidad de realizar un recorrido por las instalaciones, explicándoles los servicios y comodidades que van a tener. Esto puede suponer un refuerzo muyt positivo en estos primeros momentos.
3. Familización con el personal
Facilitar oportunidades para que los nuevos residentes conozcan al personal, incluyendo médicos, enfermeras, y cuidadores. Esto ayuda a construir relaciones y aumenta la sensación de seguridad.

Primeras interacciones
La soledad es una de los principales problemas y preocupaciones cuando hablamos de tercera edad. Es fundamental que en este proceso de adaptación les hagamos ver a nuestros mayores que tienen muchas posibilidades de interacción y ocio dentro del centro, donde compartir buenos momentos y experiencias con otros residentes.
4. Participación en actividades grupales
Fomentar la participación en actividades grupales desde el principio. Esto puede incluir juegos, eventos sociales y otras actividades para ayudar a los nuevos residentes a conocer a sus compañeros. Aquí nuestros profesionales psicológos y técnicos de actividades socioculturales son clave a la hora de poner en marcha distintas dinámicas enfocadas a facilitar esa inclusión.
5. Apoyo Social:
Facilitar la formación de amistades, pudiendo organizar eventos sociales informales, almuerzos grupales o actividades que promuevan la interacción entre los residentes.
6. Comunicación Abierta:
Fomentar también la comunicación abierta y frecuente entre el personal y los residentes. Un ambiente donde se sientan libres de expresar sus necesidades y preocupaciones contribuye a la adaptación.
Darles el espacio necesario
Con todo, puede que a pesar de nuestros esfuerzos, aún haya cierta reticencia por parte del nuestros mayores a participar en las actividades, interactuar con otras personas y en definitiva su adaptación a la residencia de ancianos. Y esta situación puede agravarse pero lo normal es que el tiempo y el espacio vayan haciendo que poco a poco esa mentalidad vaya cambiando.
7. Adaptación Gradual:
Permitir una adaptación a una residencia de ancianos gradual. No presionar a los residentes para que participen en todas las actividades de inmediato, dándoles tiempo para aclimatarse. Nuestros profesionales no dudan de que esta es la mejor manera para que ellos mismos se den cuenta de que cuanto mayor interacción tengan mejor se sentirán a largo plazo. Porque no hay nada mejor que sentirse realizados, una buena conversación y el cariño de nuestro personal.
8. Apoyo Emocional:
Proporcionar apoyo emocional tanto para los residentes como para sus familias. Pueden experimentar una variedad de emociones durante la transición, y el personal debe estar preparado para abordar estas necesidades.
9. Decoración Personalizada:
Una buena manera de apoyar esta adaptación a una residencia de ancianos es animar a los residentes a personalizar sus habitaciones con fotografías, decoraciones familiares u objetos significativos. Esto ayuda a que el entorno sea más familiar y acogedor.
Hacer un seguimiento de la adaptación a una residencia de ancianos
Los profesionales encargados del área psicológica serán los encargados de evaluar la evolución del usuario, estableciendo el grado de adaptación de cada uno pasados unos meses. Esto es fundamental para tomar las medidas necesarias y hacer los cambios oportunos en caso de que la integración no haya ido todo lo bien que podría.
10. Evaluación Continua:
En ese sentido lo pertinente es realizar evaluaciones regulares para comprender cómo se están adaptando los residentes y ajustar las estrategias según sea necesario. Para ello contamos con grandes profesionales en los que nos apoyamos contínuamente.
Así que si tenías dudas y te las hemos despejado estaremos encantados de recibirte en nuestras instalaciones, recuerda: calle Pío Baroja 12, Torrent. También puedes escribirnos a joaquinyanavedat@gmail.com